martes, 22 de julio de 2008

Bajo la máscara


Hace poco leí en internet la historia de un heroe mexicano de la vida real llamado "Superbarrio".
Con sus ropajes rojos y amarillos junto con su máscara se convirtió en un personaje ilustre de Mexico promoviendo mejoras sociales y ayudando a los mas carenciados.
Actualmente Superbarrio se encuentra viviendo en Ciudad de México y desde hace dos años se encuentra retirado de sus funciones heroicas.

Después de leer la nota me quedé pensando en dos cosas.

En primer lugar analicé que muchas personas desde chicas ya saben lo que serán en un futuro.
Es común que a ese chico que de niño le preguntan que quiere ser cuando sea grande y conteste "Bombero" termine siendo efectivamente bombero.

Otros, en cambio tardan en descubrir su vocación o directamente nacen sin ella.

En mi caso, promediando el último año de la escuela secundaria aun desconocía lo que quería hacer de mi vida.
Empecé una carrera, la dejé. Comencé otra cosa y la dejé tambien.
Finalmente creo que hoy estoy contento por mi actualidad académica y laboral
Pero pese a sentirme a gusto con mi realidad, siento que me falta algo, que quiero SER ALGO MAS.


En segundo lugar estuve recordando que hace menos de un año, vagando por las calles de Flores ingresé a una galería y en una vidriera ví un maniquí que llevaba en su rostro una máscara de lucha libre.
Decidido en mi accionar entré al negocio y le pregunté al muchacho "'¿Cuánto por la máscara?", me contestó qué eran 80 pesos y sin vacilar le dije que si pero que no quería esa máscara (recuerdo que era negra, roja y con llamaradas amarillas) que quería que me hicieran una azul similar a la de Blue Demon. El muchacho tomó nota de mi voluntad y mi número de celular diciéndome que me llamaría en no mas de 10 dias para entregarmela.

Como si algo me presionara, volví al local a la semana para ver si habría alguna novedad de la máscara (aun siendo conciente que restaba una semana mas), y me dijo que no había novedades pero que seguramente estaría en menos del tiempo estipulado.

De manera categórica y casi implícita le sugerí que se apurara en su gestión.

Finalmente el muchacho una tarde me envió un mensaje de texto informándome que ya estaba mi pedido y despues del trabajo me dirigí rápido al local para concluir con mi mística adquisición.
Cuando mostré la máscara en casa, mi mamá me dijo masomenos que era un enfermo mental (a pesar de ser la que mas comprende mis delirios en la familia) y mas se alarmó al saber el precio.
Yo traté de defender mi compra alegando que la mascara era de tela brillante, cosida y con cordones. Pero no fue suficiente.
En el fondo yo sabía que ella y el resto de mi familia tenían razón.
¿Que me conducía a gastar casi cien pesos en una máscara?
Eso era algo que hasta ese entonces desconocía.

Recapitulando.

Éstos dos puntos que medité al leer la noticia de Superbarrio me llevaron a darme cuenta por inducción de que quiero ser un Superheroe.
No es joda, es cierto.
Creo que por algun motivo que escapa a lo explicable algun tipo de fuerza conspiró para que adquiriera esa máscara formando asi parte de mi alter-ego.
Pensando mas detenidamente en mi futura tarea de superheroe creo que debería afinar aun mas mis conocimientos marciales y comenzar a indagar en las artes antiguas del ninjitsu, no por su capacidad en el combate cuerpo a cuerpo sino por sus técnicas de caracterización, prestidigitación, desaparición y ocultamiento.

No creo que sea necesario valerme de armas, me interesa mas bien un perfil como el del Zorro, por sus apariciones y desapariciones pero con una cuota nula de romanticismo a diferencia de él.

(Una crítica constructiva que te hago Zorro es que si no hubieras coqueteado con cada mujer luego de salvarla de algun peligro y hubieras gastado todo ese tiempo en detener otros vandalismos tu efectividad se pudo haber triplicado.)

El Zorro a mi entender, en su afán de querer ponerla resignó muchas vidas inocentes de los confines de Nueva Mexico.

En fin. . .
Espero poder dar lo mejor de mi, pese a mis flaquezas y mis miserias.
Creo que aun tengo que definir muchas cosas ya que ésto conlleva una gran responsabilidad teniendo en cuenta el amplio alcance social.
No es que vaya a convertirme en superheroe mañana mismo pero el que avisa no es traidor.

Me escondo bajo la máscara de un personaje que también es desconocido, sin embargo, dicen por ahí que "no se nos conoce por nuestros nombres, sino por nuestros actos"


Errante en la Sombra

No hay comentarios: